COMO HACER EL AMOR CON UNA PISCIS

Permanezco pensativo en un día claro, creo que soy más alto...Todo es perfecto pero no lo entiendo. Todo es perfecto pero mi perfección no me deja verlo, es algo que procede de mi mundo interior, allí dónde no puedo ser tocado.
Hay habitaciones sin cortinas y habitaciones con ellas, hay una chica polaka y rubia con los pezones rosas, no parece de las tímidas pero mala no es. Sólo cobra 30 euros, la explico que 30 euros son 5000 pesetas...No entiende nada, me dice que 30 es lo que hay o los años que tiene y yo tampoco entiendo nada. Lo pasamos mal los dos, pasamos al inglés...me dice que no pensaba que hubiera españoles tan feos y no lo dice por mi y que hasta nuestros falos son feos. Me hace gracia que la chica quiera encontrar una estética hasta en los penes, lo que indica que es una persona con cierto refinamiento y clase, educada y quizás con estudios. Todo eso sólo porque se ve que no tiene mucha vocación de puta y que no le hago mucha gracia. Me pide un cigarrillo y le regalo la cajetilla, vacía la cajetilla esperando encontrar algo dentro, tiene la típica paranoia de quién está siendo investigado por la policía o lo estuvo en su día. Si yo fuera de los más guapos no pasaría por estas experiencias y haría otro tipo de literatura. Es fascinante tratar a las mujeres cómo simples objetos de placer, es el nivel inmediatamente superior a tratarlas cómo a animales, a ese nivel todavía no he llegado supongo que por una cuestión de humanidad, pero tiene que ser fascinante pensar o llegar a pensar que una mujer es algo así cómo un animal de reproducción y que el hecho de que comparta una morfología similar a la de un hombre en casi todos los aspectos no significa nada. Por desgracia mi inteligencia me impide ser peor persona, me pierdo muchas cosas.
La cuento a la polaka que estoy tratando de escribir un libro titulado HAZLA EL AMOR POR LOS SIGNOS DEL ZODIACO y que ya tengo una Sagitario, una Escorpio y una Aries y que me he ido a vivir a un hotel con piscina--pagado por la editorial--para documentarme penetrando a las hembras humanas adultas cómo un trabajo de campo antropológico o incluso zoológico, porque el Ser Humano, a la base, es un animal y no debemos olvidarlo. Gracias a que no tengo un buen nivel de inglés la polaka entiende algo así cómo que la estoy contando un chiste.
Me acuerdo que la Escorpio me decía: "Tú tienes que ser cómo una máquina, nada más. Sólo piensa que eres una máquina."
Es la verdad, el cuerpo humano es una máquina. La alimentas para obtener energía y luego transformas esa energía.
Me acaba confesando la polaka que es una piscis y yo me quedo pensando sin decir nada y ella se queda pensando sin decir nada y los dos nos quedamos pensando sin decir nada, esperando que alguno de los dos haga algo y yo mientras pienso no la miro pero sé que me está mirando y ella no necesita ni mirarme para saber qué estoy pensando, qué está pasando y qué va a pasar. En un momento dado, yo sin mirarla sé que me está viendo sin necesidad de verme.
Las piscis son muy intuitivas, son psíquicas, son mediúmnicas. Las piscis son las maestras espirituales del zodíaco por encima de escorpio y de sagitario, también cuenta el ascendente pero a la hora del sexo se folla con el regente solar.
Hago el amor con ella y luego en mi casa empiezo a escribir lo que creo que pasó.
Cuando la polaca-piscis apagó el cigarrillo sin acabarlo y se quitó las bragas, se quedó tendida mirándome y yo fui doblando mi ropa mientras me deshacía de ella procurando dar la apariencia de ser un hombre cuidadoso para generar confianza.
Al final me masturbé un poco delante de ella y ella hizo lo propio pero cuando se recostó para masturbarse y que tuviera una visión más o menos evidente de su sexo, me di cuenta de que estaba muy cansada y supongo que sentí lástima y entonces empecé a sentir un sentimiento cercano al amor y en consecuencia el morbo y el placer de dominio mermó bastante haciendo que aflorara el sentimiento de culpa acompañado de una serie de complejos e inhibiciones que sólo podría contrarestar poniéndome violento, así que cuando la penetré la agarré del cuello y ella dejó de moverse y no me dijo nada, sólo se quedó quieta porque necesitaba tiempo para intuir qué tenía que hacer y entonces empezó a morderme la mano cómo si estuviera jugando conmigo dandome a entender que ella entendía que no quería hacerla daño y que todo era un juego y predisponiéndome de esa forma a su favor, pues era un arrebato de generosidad por su parte, algo más grande de lo que podría ofrecerme su espíritu cuando en el fondo no nos conocíamos, pero, al final, creo que nos angustiamos los dos y se puso a cuatro patas simplemente para no verme la cara y porque sabía que estaba claro que la acabaría haciendo daño, sin mirarla supe por el sonido que había cruzado las manos al apoyar sus brazos y pensé que si no era algo que hicieran las mujeres polakas-piscis significaba que estaba disgustada lo que implicaba que ella había generado en torno a mi espectativas más altas de las que había expresado gestual y verbalmente, es decir, que de alguna manera me apreciaba, probable fuera que me hubiera ganado su simpatía por mi manera de pensar en silencio, pues no la miré mientras pensé fumando y ella supo que su presencia entorpecía mi deliberación críticointelectiva, es decir, que no podía pensar más que en ella si la miraba, circunstancia que debió halagarla, luego no tenía tan bajo concepto de los españoles y eso me inquietó porque necesitaba desahogar su rencor en mí hacia otra persona y no por proyección de mi propia circunstancia y realidad sino por la suya porque sólo por la forma de mover los ojos mientras pensaba se había dado cuenta de mi naturaleza obsesiva, es decir maniática, es decir desiquilibrada, es decir que sabía que estaba con un loco y que por lo tanto era imprevisible pero también le resultaba emocionante y si le resultaba emocionante era porque en el fondo yo le gustaba. Todo eso supe sólo porque cruzó las manos.
Cuando me despedí de ella me preguntó si era de la policía y yo naturalmente contesté que sí porque la policía en éstos casos siempre dice que no y el que no lo es siempre dice que sí, porque así debemos ser los hombres y en consecuencia el Ser Humano, si yo le hubiera contado la verdad no me hubiera creído, que es lo que pasa siempre con las mujeres.
Luego me dijo que no era una piscis porque quería que volviera...esta parte me la he inventado porque en el fondo soy un romántico, jejejejeje.
La verdad es que si la literatura no mejora a la vida...¿Para qué escribimos?

 

 

 

Presentado por Intelentzia Summa 11/01/2014 

 


 


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